sábado, 5 de enero de 2008

Historias de un soldado prusiano...

El obispo de Masachuset les dió la bendición antes de saltar a la batalla. Todos los componentes del regimiento aguantaban la risa mientra aquel gangoso hablaba en latín gesticulando cruces con las manos hacia las filas de hombres firmes con fusiles. Atrás del todo, en las últimas columnas de combatientes, un pequeño grupo de insolentes se pasaban la botella de Velero. Struchem no podia aguantar el morazo.
media hora mas tarde se quedaría durmiendo la mona en trincheras mientras el resto disparaban al bando enemigo. Eso fué antes de que callera prisionero, despues de aqullo, juró (aunque luego no cumplió) que jamás volveria a probar el ron.
Al despertar de la soba estaba solo entre cadáveres y heridos de bala. Uno de sus compañeros, que quedó rezagado al borde de la muerte le suplció que le alludara. Pero a Stuchem le caía mal, así que le dejó allí agonizando después de robarle las botas y la munición.
Tenía algo de resaca y estaba harto de esa guerra. No le apetecía luchar, solo quería llenar su garganta con alcohol e irse a putas; la única lucha que de verdad le gustaba eran las trifulcas tabernarias que se montaban en Prusia en los viejos tiempos. Ahora solo les quedaba mucho tiroteo y poco combate cuerpo a cuerpo, y estaba cansado de eso. Asi que decidió desertar, "se acabó el no usar las manos en combate", se dijo; acto seguidó echó a andar en la dirección que sus pasos resacosos guiaban.

El tiempo de las trifulcas:
Hubo un tiempo en el que prusia estaba plagada de truhanes y malechores. La época en que la picaresca reinaba en las ciudades fué la misma en la que las disputas entre Prusia Norte y Prusia Sur estaban en su punto álgido. Por aquel entonces Struchem viajaba de un lado para otro saqueando lo que encontraba con Westrum, su compañero de correrías. Era el tiempo en que la cotización del Velero subió y los precios se dispararon, la peor parte de ese momento historico. Fue entonces cuando su valor superó al del oro; afortunado era quel que poseía una gota del delicioso y delicado licor.
(CONTINUARA)

2 comentarios:

George Lapitta dijo...

Superdivertido y refrescante, estoy deseando saber que pasa con ese gañan. La idea de unos soldados haciendo botellón de velero antes del combate supera a los primeros minutos de salvar al soldado ryan

Un tio cabal dijo...

Struchen forma parte de la intrahistoria de Prusia. Hombres de su calaña forjaron el carácter rudo y molón de nuestro país.