miércoles, 16 de enero de 2008

Grandes enemigos de Prusia. Hoy: Bolivia


Ilustrémonos hoy con este extracto del libro de Tom McNamara “Prusia sin tapujos” (publicado en España por Panini), una de sus obras menores aunque no por ello menos recomendable:

“Entre los grandes enemigos con los que contó Prusia durante su excitante y longeva historia, uno de ellos destaca por su valentía frente a lo que era de forma obvia el Mayor Imperio de Todos los Tiempos. Esta fuerza opositora, como muchos sabrán, era Bolivia. Antes de ser cuna de rostros tristes, instrumentos de viento de bajo copete y discusiones en el seno de la FIFA sobre a que altura máxima deben jugarse los partidos; Bolivia fue llamada “el titán de Los Andes” por su poderío tecnológico y militar. Los bolivianos ya disfrutaban de los placeres de Internet por aquel tiempo (siendo Kazaa Lite el cliente P2P estrella), y el GPS campaba a sus anchas por las carreteras de Sucre, llamada así en honor al famoso jugador croata.

El punto clave a nivel militar de la nación eran sus aviones de combate, con la famosa “Armada Quechua”, una potente flota de mas de 300 cazas F-35 que haría las delicias del pueblo boliviano en las campañas por la conquista de Norteamérica y Nueva Zelanda, campañas que, como se explica en mi primer libro “La historia en tomo y medio” fueron coser y cantar. El por aquel entonces virrey de La Paz, Tomaloc Nunchaccu se planteó, después de la ocupación completa del territorio kiwi, atacar a la potencia por excelencia y motivo de esta obra que tienes entre manos, la gran Prusia.

Las crónicas de la época hablan: El pueblo prusiano se echo en pleno a la calle, a celebrar el ataque inminente de una flota que, aunque derrotada de antemano, suponía un cierto reto para los prusianos. El gentío se apoderó de Kopetenplatz, la sidra barata mojaba las calles, jolgorio general, abundantes opiáceos. Precisamente de ese momento histórico proviene uno de los clásicos dichos populares del país: “Si llegan los bolivianos, vente a la plaza, surmano”.

Fue un informador en Viena, nombre en codigo Thor, el que dio las noticias de la aproximación de los cazas bolivianos a la frontera con Austria. Los Prusianos cargaron sus antiaéreos y se prepararon para la masacre.

Según los historiadores de la época, mas de 200 aviones tuvieron que caer antes de que el general general Tomaloc diera la orden de retirada. La division antiaérea había hecho estragos con dos tercios de su flota.

Curiosamente, el acero de estos cazas que quedaron en suelo Prusiano sería usado mas adelante para la construcción del mayor Parque acuático de Europa, "Wasser Sherrich", que haría las delicias de los infantes de la época, adictos a sus famosas pistas blandas. Fotografías de la aquel tiempo muestran como el buen humor y la ironía prusiana les llevo a usar como emblema del parque la propia bandera boliviana.

Pero, ¿qué ocurrió con los cien aviones restantes? Lejos de amilanarse por la derrota, se dirigieron a Nápoles (Italia era aliado de Bolivia por aquel entonces) para el necesario repostaje; y pusieron rumbo a los paises nórdicos, donde continuaron su sangrienta campaña de conquista hasta caer a manos de Finlandia en lo que se denominó popularmente como "La extraña batalla"

Pero eso ya es otra historia..."

6 comentarios:

Un tio cabal dijo...

Impecable lección de historia y desconcertante foto. Aunque declarado enemigo de Prusia, la valentía del General General Tomaloc propició que que el más importante y orgullo de la nación, tunel de lavado de coches y mascotas de Prusia adoptara su nombre.

El Etrusco dijo...

Sin olvidarnos de la famosa coplilla "Der lachhaft Andino"

George Lapitta dijo...

El Doctor Oetker, artesano pizzero y jefe de los Servicios Secretos Prusianos, dejó escrito en su diario el nombre real del agente Thor. Su hallazgo y publicación en medios sensacionalistas cómo el "Heil!" ha sido recientemente fruto de controversias por su supuesta falsedad. El motivo de mi consulta es el de saber si me podría usted facilitar el nombre real de dicho informador.
Todo suyo: Mr. Lapitta.

El Etrusco dijo...

Mcnamara dedica un anexo de su "Enciclopedia de lo poco comun" a nombre en codigo Thor. Como bien señalas, parece claro que Santos Da Souza (el nombre provisto por el Doctor Oekter) era, en efecto, falso.

La fuente mas fiable que Mcnamara pudo obtener es el propio nieto bastardo de Thor, que afirma que el nombre real de este era Marcus Oektersson, implicando asi que Thor podria ser el hijo del Doctor Oekter.

Aun asi, parece que esta trama que tanto llamo la atencion de la prensa amarilla de la epoca podria no tener validez real, y ser simplemente una estratagema de los Servicios Secretos Prusianos para proteger a su agente encubierto, en clara amenaza.

Lo que si que es un hecho constatado es que nombre en codigo Thor, despues de la batalla contra Bolivia, huyo hacia territorio Israelita para ejercer como taxidermista y empezar a escribir sus memorias, inacabadas por culpa de un desgraciado (segun algunos provocado) accidente ferroviario.

Espero que esto resuelva parte de tus dudas, aunque la principal, el nombre real de Thor, sea por el momento irresoluble. Quizas la proxima revelacion de ciertos secretos de estado bolivianos pueda arrojar algo de luz sobre este asunto...

George Lapitta dijo...

Sin embargo Mcnamara publica en 1971 un artículo ,dentro del panfletario marxisa que fuera el extinto Prusian Worker, que habla sobre la dicotomía del apellido Oetker.

Por un lado, y siempre según Macnamara, encontramos a los Oetker de viejo cuño, y por otro a los "nuevos" Oetker, fruto de una mala traducción del apellido Oreste, traido por inmigrantes lusos durante la edad dorada del copete (1880-1914).

En ese caso le pregunto, con la confianza de la comunidad científica que avala su obra señor Etrusco, ¿podría Thor tener un origen portugués? en caso afirmativo dicha revelación podría tener funestas consecuencias en Prusia. Ansío respuestas.

El Etrusco dijo...

Estimado Sr. Lapitta;

Veo que es usted ducho en la obra de McNamara. Me agrada.

En efecto, el artículo publicado en el Worker deja entrever que el origen de Oekter (y, en caso de que ese fuera su nombre, de Oekterson) pudiera ser portugués.

Es interesante pensar que el nombre dejado por el Doktor Oekter en su diario para nombre en código Thor (Santos Da Souza), pudiera ser un indicativo de su origen a pesar de ser un nombre inventado, como se ha podido corroborar mas tarde. Quizás era una broma personal del Doctor, o quiso dejar algún resquicio para el estudio.

No en vano, el ensayista Thomas Coen apunta que el verdadero nombre del Doctor Oekter podría ser en realidad Paulinho Oreste, por el testimonio de un preso judío que se vio involucrado en uno de los muchos episodios de tortura clandestina por parte de la PS ("Prusian Sekrestische", los Servicios Secretos Prusianos). Según el anónimo judío, la propia mujer del Doctor Oekter fue participe en una de esas torturas, y al acabar le comento al doctor: “Os vamos a casa, Pau, o judeo lo acabamos manhá”.

Desgraciadamente, estos eventos no han sido corroborados (“sucias mentiras judías” dijo McNamara a Coen en las cumbres Prusianas del 77); y aunque lo fueran, solo esclarecerían el nombre del Doctor Oekter, y no de nombre en código Thor, del que aun no sabemos con certeza ni siquiera si era su hijo.

Admiro profundamente su ansia de conocimiento, y por eso siento de verdad no poder serle de mas ayuda en este caso concreto (ni siquiera el propio McNamara podría). Para compensar, puedo invitarlo cuando su agenda lo permita a un rico helado de limón.

Siempre suyo,

El Etrusco