Mediados de junio de 1888, Postdam, Felipe II de Hohenzollern, emperador de Alemania y rey de Prusia, se debatía entre la vida y la muerte en su orinado y real lecho. Luchaba a navacho contra las embestidas de la Parca que lo arrastraba hacía un viaje para el que tan solo había comprado un billete de ida. Por aquel entonces, no existían aerolineas de bajo coste y Doña Parca, que se había criado en el seno de una humilde familia de pescadores gallegos, mantenía la firme actitud de no costear jamás un ticket de vuelta con tan poca antelación. De convicciones firmes, mantiene todavía hoy la misma postura, esgrimiendo el manido pretexto de que por lo menos ella, a diferencia de su predecesor Caronte, jamás ha cobrado la ida.
Volviendo a donde estabamos, Don Federico III, que se quejaba amargamente y en viva voz maldiciendo a aquellos que, por no haber nacido, todavía no habian podido inventar el aire acondicionado electrico, agotaba sus ultimos minutos (horas) de vida entre Vicks VapoRub y aspirinas de Bayer (que no serían comercializadas hasta dentro de 11 años), teniendo que tomar una decisión: Abdicar en su hijo Alberto El iberico, satisfaciendo así las posturas de los salchichonistas; o hacerlo en su otro hijo Guillermo El tontaco, propiciando así el espaldarazo que ansiaban los salaministas para conseguir imponer su credo.
Los salchichonistas, proclamaban las bondades del salchichón apoyando su discuros en dos columnas esculpidas en el mejor marmol: Su superior sabor, ahumado o secado, con especias como la pimienta negra, la nuez moscada, el clavo y el cilantro. La segunda razón hoy en día es una autentica incognita para los historiadores.
Por su parte, los salaministas ansiaban una Prusia fuerte y unida con los territorios italianos satisfaciendo a la vez con esta maniobra al Papa León XII, que condenaba energicamente el termino salchichón por sus conntaciones fálicas.
La moral y el poder, como tantas veces a lo largo de la historia, se impuso a la lógica del sabor, y por todos es conocida la desdichada forma en la que terminó esta historia.
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1 comentario:
magistral
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