En Prusia, es muy popular la festividad conocida como "Días de la Cabeza de Manfred". Se trata de una semana donde el zumo de cebada corre por las calles como loco, del cielo caen quesos redondos como ruedas de camión y las mujeres se visten con ligueros y se ponen pelucas rubias con trenzas, sean ellas rubias o no de por sí.
El origen de esta feliz efeméride se remonta a los lejanos tiempos de Chindasvinto IV, el afeminado. En aquellos días, había dos jefes en la tribu de los Bivalbos, Wilfred y Manfred. Un día, discutiendo de cosas verdes, salió a relucir el uso y abuso que Manfred hacía de la zona íntima de Helga, la mujer favorita de Wilfred. Si bien a Wilfred no le importaba compartir, detestaba que Helga llamase al otro Manfy y a él Wilfred a secas. Una cosa llevó a la otra y, en definitiva, Wilfred acabó bebiendo cerveza del cráneo vacío de Manfred, descubriendo en el proceso que sangre y alcohol no mezclan bien. Y como era el único jefe a partir de ese momento, decidió que por siempre se conmemoraría su justa victoria.
Así pues, hijos míos, alzad vuestras calaveras y brindemos por Manfy y por Wilfred!
jueves, 22 de noviembre de 2007
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1 comentario:
Que buena historia cojones, el folclore de Prusia es algo que me apasiona y a lo que le deberiamos de dedicar mucho tiempo.
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