martes, 27 de noviembre de 2007

OJO! Dato Demográfico

En su época de mayor auge, Prusia tuvo un problema de superpoblación por la masiva inmigración del poblado de los Sibaritas, raza conocida por su absoluto remilgamiento. Esta masiva afluencia se debió a que, como ya se ha dicho, en ese periodo Prusia estaba esplendorosa, y en ella abundaban los retretes de oro con propulsión a chorro.
Segun dicta la tradición sibarita, si te limpias el culo con alguna extremidad de tu cuerpo, sea mano o pie, dicha extremidad se te cae. A shuparla sin más. Así pues, en semejante coyuntura, los Sibaritas buscaban los retretes con propulsión a chorro para limpiar sus sufridos ortos. Y, siendo tan especialitos como eran los Sibaritas, solo les valían los retretes de oro.
Pero esta ansiedad de cagaderos dorados no sentó bien con uno de los nobles mas gordos del país. Literalmente. Un verdadero pezzonovante, uno del calibre noventa, que supero la cifra récord de 300 kilos. En cada pierna.
El barón Vladislav von Cakhofen era un afamado coleccionista de retretes, escobillas y urinarios de pie que estuvieran hechos de materiales preciosos, y la horda amasadora de Sibaritas le fastidiaba en lo más hondo de su ser. En su caso, el ombligo.
Así pues, hombre adinerado, el barón sacrifico parte de su arsenal de gambas rebozadas en cazón en adobo y pan rallao (pues tales delicatessen se podían permitir los ricos de la época), y sobornó al emperador y sus locos cortesanos. Ellos aceptaron.

Los Sibaritas decís? Los vendieron a los vikingos picaditos a taquitos, diciendo que eran atún de almadraba. De los escasos que sobrevivieron descienden ahora los franceses modernos, aunque se sospecha también que una colonia se oculta en los frondosos bosques de las tierras altas de Portugal.

1 comentario:

Un tio cabal dijo...

Siempre sospeche que algo olía mal en Francia. La caida de los sibaritas, otra pagina más de la gloriosa historia de Prusia