miércoles, 5 de diciembre de 2007

Navidades en Prusia


La magna nación de Prusia puede presumir de tener uno de los folclores más ricos, enraizados y celebrados de occidente; sus bailes, musica o gastronomía forman una pleyade de un brillo hermosamente cegador. En esta entrada, y con motivo de las fechas en las que nos encontramos, se explicarán las peculiaridades de la tradición más amada por los más pequeños prusianos: La llegada de Herr Leather (Señor Cuero).

Herr Leather, al igual que los Reyes Magos en España, es el encargado de traer regalos a todos los niños prusianos que se han portado bien a lo largo del año en la "Schwarze Ledernacht" (Noche del cuero negro). Se le representa como un tipo de unos cuarenta años, delgado, con un poblado bigote que ciñe una estrecha fusta. Su atuendo típico consta de botas militares altas y unos estrechos pantalones que dejan al descubierto su nalgario; ceñida camiseta y gorra con tachuelas, todo ello en estricto cuero negro, completan su vestuario. Los infantes entonan un tierno villancico prusiano con la esperanza de que Herr Leather sea especialmente dulce con ellos la noche en la que los visita que dice así "Herr Leather macht Schmerz zu den Kindern von Prusia, aber wir lieben ihren Schmerz. Kommen Sie hier Herr Leather¡" (Herr Leather hace daño a los niños de Prusia, per nosotros amamos el dolor. ¡Ven Herr Leather!)
Así, se dice que este entrañable personaje, propina magicos azotes y mordiscos en los pezones a los niños prusianos menores de 8 años, pues su ternura natural provoca que le asusten los de mayor edad, que mediante divino hechizo, les concederán suerte a lo largo de todo el año, año que será más propicio mientras más sangre provoque Herr Leather.
En Prusia tambien amamos la Navidad

2 comentarios:

Bob Geldof dijo...

Ante semejante dato, de tan altísimo caliche, solo queda decir ¡Hail Leather!

George Lapitta dijo...

Recuerdo la primera vez que Herr Leather entró por mi chimenea. En aquél tiempo Santa Claus pertenecía a la FOX y los derechos de Herr Leather eran de la PARAMOUNT. Por eso entraron los dos a la vez en mi casa y se armó el follón.
Desde aquel día prefiero al Prusiano y su dulce fusta.