Esta raza era conocida en sus tiempos por su comportamiento grupal, su temperamento poco inquisitivo, su tendencia al lenguaje gutural y su intensiva endogamia. Vivían en zonas denominadas vaguetos. El problema era que, debido a su escasa capacidad cerebral (que no craneal) los Ostiacitas no construían sus vaguetos en los suburbios de los núcleos de población del magnánimo imperio pruso, sino que se equivocaban de localización y acababan haciéndolo en los suburbios de un bosque.
Debido a este habitual e inoportuno percance topográfico, los Ostiaciatas a menudo tenían que recurrir a formas poco dignas de sobrevivir, como saltear caminos y robar en granjas y pueblos. Estas actividades fomentaban gradualmente la agresividad y el instinto chulesco de los Ostiacitas, lo que explicaría parte de la habitual conducta absurda de la que hacen gala sus descendientes.

Seguiremos informando sobre los Ostiacitas en próximas entregas de OJO! Como despedida, les dejamos con una foto de uno de los Sumo Sacerdotes ostiacitas, practicando uno de sus extraños ritos, en los que alababan a un hombre barbado que hoy los canis llaman El Señor o, simplemente, Cristo.
PD: Saludos de Chuck Norris, el verdadero creador del mundo.
2 comentarios:
Segun datos de una prestigisa publicación, los ostiacitas gustaban de moverse en pequeños carros de madera a los que solían añadir piezas y clavos de llamativos colores que conseguían en talleres ostiacitas. Informare si encuentro más informacion.
Me ha gustado mucho lo de vaguetos
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